Helenístico Polibio

“Helenismo significa fusión”. No parecía una frase demasiado reveladora ni impactante por su aparente sencillez, pero la grandeza de la misma radicaba en que partiendo de ella era mucho más fácil comprender y conocer los acontecimientos que se sucederían y que a la postre conformarían el origen de muchas de las cosas que nos rodean y de nuestras maneras de interpretarlas. Sí, esas cosas que solo los idiotas creen que son así “porque sí” o porque “siempre han sido así” o simplemente y ya alcanzando el cum laude de la idiotez  “¿es que acaso podría ser de otra forma?”.

La idiotez es en buena medida incurable, creo cada vez con más convicción que sus efectos resultan difíciles de amortiguar y no guarda relación con el expediente académico del sujeto en cuestión: Se puede ser doctor en Harvard y ser un idiota. Sí, hay muchas personas complacidas de ser privadas de sí mismas.

Fusión, eso era el Helenismo. Lo que diferencia la obra de Alejandro (356 -323 a.C.) de la de otros grandes líderes militares  anteriores y posteriores es que el macedonio integró y fusionó personas, costumbres, políticas e ideas propiamente occidentales con otras orientales creando una cultura nueva: El Helenismo, que temporalmente comienza en él y termina con la muerte de Cleopatra en el año 30 a.C.  y el nombramiento de Octavio Augusto como primer emperador romano en el año 27 a.C.

Cuando Polibio llegó a Roma en el año 166 a.C. en un barco repleto de rehenes griegos se preguntaba: “¿Cómo pueden estos bárbaros romanos haber conquistado todo el mundo en tan poco tiempo?”. Era una pregunta trampa, porque no iba a aceptar ninguna respuesta que viniera de otra fuente que no fuera él mismo. El gran historiador escribiría más tarde: “La peculiaridad por la cual a mi juicio el imperio romano es superior a todos los demás es la religión que en él se practica. Lo que en otras naciones sería considerado reprobable superstición, aquí en Roma, constituye los cimientos del Estado. Todo lo que le atañe se reviste de tal pompa y hasta tal punto condiciona la vida pública y privada que nada podrá nunca hacerle competencia. Creo que el gobierno lo ha hecho aposta, para las masas. No sería necesario si un pueblo estuviese compuesto exclusivamente de gente ilustrada, pero para las multitudes, que siempre son obtusas y fáciles a las pasiones ciegas, es bueno que por lo menos exista el miedo para tenerlas sujetas”

Hoy en día, más de dos mil años después la religión tiene el mismo poder para las personas idiotas, pero en lugar de ser dogmática ahora es tecnológica, informativa, política y futbolística, con perdón. Para una persona, una sola individualidad tan preocupada por el mundo en el que vive, parece que sea imposible alcanzar la elevación intelecto-espiritual en una sociedad como esta. Tal vez sea la hora de olvidar las estructuras mentales clásicas y abandonarnos al Helenismo.

Polibio, el gran historiador,  aplica conceptos helenísticos a la Historia, los mismos que los epicúreos y los estoicos a la ética: Se pregunta cómo conservar la integridad individual mientras rehusamos controlar el mundo exterior, gran obsesión esta última de los griegos clásicos.

Actualmente el concepto de “cultura” se ha tergiversado. Se asocia a “saber libresco”, a intelectualidad académica…pero nada más lejos de mi realidad. De hecho según esta errónea definición se puede ser culto e idiota a la vez. En este punto creo que no debería confundirse idiota con iletrado. Hay muchas personas iletradas más cultas que muchos catedráticos. Lo que de verdad convierte a un iletrado en un idiota es su propia voluntad cuando decide privarse de sí misma. En fin…

El otro día estuve en un campo con una persona que seguramente no tendría ni la E.S.O. y me sentí el jilipollas más grande del mundo mientras me llenaba de admiración al escucharlo hablar sobre los frutos de la tierra y su cultivo: ¡Cultura!, que proviene de la palabra “cultivo”. Luego me dijeron que tal vez el propio hecho de verme a mí mismo como un idiota y sentir una gran admiración por esa persona me hacía no pertenecer al grupo de los idiotas. Quien no se consuela es porque no quiere, ya se sabe.

“La Grecia conquistada conquistó a la Roma conquistadora”  dijo Horacio; así que solo nos queda la Cultura para pelear contra la idiotez del mundo.

Anuncios

2 pensamientos en “Helenístico Polibio

  1. Paco dice:

    Inmensa reflexión. Podríamos desarrollar todo ello la próxima vez que nos veamos, en torno a unas cervezas, en lugar de la habitual perorata sobre Barça, Betis, etc. ¿No te parece?.

  2. Por supuesto, que así sea; aunque por más que lo decimos siempre acabamos sucumbiendo al poder del triángulo verde y de Brito Arceo. A veces no sé si es por educación social o por mera pereza, pero sí…hay que empezar a aplicarse el tema,

    A por ellos que son puercos y cobardes! ;P

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: